• Vanya Thais

Seguridad con el pie izquierdo

Los últimos dos años han sido un temblor con eternas réplicas para la Policía Nacional del Perú. El evidente y grosero pase al retiro de los altos mandos policiales en el gobierno del Presidente Encargado (no electo) Sagasti marcó un precedente terrorífico para la seguridad nacional, golpeando a una institución que ya ha venido siendo humillada desde la Dictadura de Juan Velasco Alvarado. Ahora, sin escrúpulos, se repite la historia.



Sabemos que el marxismo leninismo no solo desprecia a las fuerzas del orden, sino que pretende generar resentimiento dentro de sus elementos aprovechando el mal momento que pasan hasta hoy. El ascender y pasar al retiro a miembros de las fuerzas armadas y la PNP ha sido uno de los tantísimos escándalos en los que se ha visto involucrado el ocupante de palacio (el del sombrero guiado por el de la gorra), pero ahora faltando a la mismísima ley peruana.


El 12 de junio del año pasado, se publicó el Decreto Supremo 004-2021-IN, que incorpora el Artículo 88-A al Reglamento del Decreto Legislativo Nº 1149, Ley de la Carrera y Situación del personal de la Policía Nacional del Perú (escribo estos datos por si alguno de ustedes, amables lectores, quiere buscarlo y corroborar la información), que en buen cristiano estipula los criterios técnicos para el pase a retiro por causal de renovación de cuadros. En el inciso 7, dice claramente que no se les puede asignar un cargo específico en razón de su antigüedad, especialidad funcional o perfil profesional, en el cuadro de organización y de personal de la PNP. Como se podrán dar cuenta, esto sonaba tan confuso y era tan poco específico, que se prestaba para expulsar a dedo a los oficiales.


Por eso, el 23 de diciembre, con la Ley Nº 31379, esto se deja sin efecto. ¿Qué quiere decir eso? Que sus “motivaciones específicas” ya no serían suficientes para retirar a cuánto oficial quisieran solo por buscar afinidad con el gobierno de turno. Sin embargo, como ya todos hemos podido notar, han seguido pasando a retiro a mandos altos y medios de la institución por simple capricho. ¿Dónde está el problema? Que en la Resolución Suprema Nº 278-2021-IN del 29 de diciembre del año pasado, ha sido considerado específicamente el numeral que se derogó.


¿Alguien puede explicar por qué siguen pasando al retiro a oficiales bajo una causal derogada? ¿Realmente nadie se da cuenta que están empezando el año haciendo lo que quieren con la ley y nadie tiene la delicadeza de preguntar por qué? Los héroes nacionales de la Guardia Civil dejaron un legado que muchos miembros de la actual Policía olvidan: hicieron lo extraordinario teniendo en la mente y en el corazón el cumplimiento del deber.


La justicia siempre pesa más que la ley y el gobierno de turno. Las nuevas generaciones deberían aprender de sus predecesores, que ante la injusticia cometida en el gobierno de un sujeto que tomó el poder recitando poemas después de azuzar el caos y la muerte, hicieron una denuncia pública reclamando su derecho a seguir sirviendo al país.


La que más sufre las consecuencias de estas medidas es por supuesto, la ciudadanía, que no solo va a sentirse desprotegida, sino que notará el cambio del propósito de una Policía Nacional sin neutralidad constitucional y sin mística institucional. Lejos de terminar el 2021 con una Policía del Bicentenario, lo terminamos con una Policía hecha a la medida de un potencial mercenario.


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